Esto puede sonar extraño, pero tiene una trascendencia que involucra el alma. He escuchado casos de personas que aparentemente lo tienen todo; dinero y bienes materiales en abundancia, una familia bien vista por todos, éxito profesional y aún así expresan que algo les falta. No poseen plenitud en el corazón.
El Dr. Mario Alonso Pluig menciona la diferencia que existe entre las experiencias que satisfacen y dan placer al cuerpo y el hecho de sentir el corazón lleno. No son equivalentes estas dos realidades.

Existen personas que no tienen los recursos materiales y físicos suficientes, pero que tienen el corazón lleno y se sienten plenamente felices en medio de la escacez; también hay quienes están muy bien en el plano físico y material y a la vez se sienten con el corazón lleno.
Pienso que la felicidad auténtica trasciende el plano físico, va más allá y guarda mucha relación con la esperanza. Una persona con esperanza sigue adelante, vuelve a intentarlo, avanza fracaso tras fracaso hasta llegar al éxito. Pero si se pierde la esperanza, difícilmente se puede tener el corazón rebosante.
Espero que podamos conservar esperanza en nuestros corazones para ver como en algún momento la oscuridad se transformará en un bello amanecer.
