¿Cuál es tu esencia?

Yo quería ser como mi hermano.
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Durante muchos años pensé que yo era un chico introvertido, tímido y retraído. Me molestaba ser así porque yo quería ser todo lo contrario. Veía a mi hermano siendo tan extrovertido, carismático y sociable; y me decía: «Ese quiero ser yo».

Recuerdo que lo imitaba en todo; cómo se expresaba, sus gestos, palabras, hasta cómo bailaba. Yo quería ser tal como él, porque veía que con su forma de ser atraía a las personas y todos los amigos querían estar con él. Recuerdo que me molestaba cuando llegaban a la casa nuestros amigos (porque teníamos amigos en común) y cuando yo les abría la puerta, lo primero que preguntaban era: ¿Y tu hermano? Eso me molestaba tanto porque me decía en mi interior: ¿y yo qué?

Curiosamente, muchos años después, la vida me llevó a entrar en mí, conocerme y descubrir facetas propias de mi personalidad que no había descubierto. Dentro de esas novedades me di cuenta que realmente yo no era un chico introvertido ni tímido. Más bien, la causa de esas facetas en mí eran falta de autoestima, de autoconfianza y de seguridad. En la medida que fui avanzando, descubriéndome y sanando heridas interiores; descubriendo mi valor, dignidad y aprendiendo a amarme tal cual era, fue surgiendo mi esencia. Mi verdadera personalidad salió a flote.

Hoy en día me digo: «Yo si era bobo». Tanto desear ser como mi hermano y no había descubierto que en mi esencia estaba todo lo que yo anhelaba ser como persona».

Hoy en día amo quien soy y no anhelo ser como nadie más que yo. Dentro de mi humanidad, hay muchas cosas agradables, al igual que muchas imperfecciones. Pero así como me encanta mi personalidad, también amo mis defectos y soy misericordioso conmigo mismo cuando cometo errores. Así mismo, trato de ser sincero para enmendar mis faltas, pero eso no impide que siga adelante con entusiasmo y alegría de vivir.

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Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

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