¿Por qué Lorena no va alegre?

Lorena se pregunta: ¿Por qué no vivo alegre? Ya han pasado ocho meses en los que Lorena vive bajo una presión interior que pareciera impuesta por ella misma, pero no logra controlar este sentimiento para sentirse mejor. Es algo frustrante, ya que, usualmente, ella ha sido una chica entusiasta y con un excelente sentido del humor.

Lorena se vuelve a preguntar: ¿Por qué no voy alegre? Resulta que Lorena, precisamente perdió su alegría justo después de haber empezado su noviazgo con Luis Alberto. Ella decía que Luis Alberto le parecía muy atractivo y se la pasaba bien con él, riendo y disfrutando de su compañía.

Lorena se preguntaba: Si la paso bien con mi novio, ¿por qué me nace la idea de que precisamente esa relación es la que me ha hecho perder la alegría? El tiempo pasaba y en la medida que transcurrían los meses, el ambiente en la relación se volvió más turbio, las discusiones eran más frecuentes y comenzaba a haber irritabilidad por parte de ambos. Cualquier pequeño detalle era detonante para una fuerte discusión.

Lorena se sentó a pensar en la situación que vivía: ¿Qué está pasando? Ya Luis Alberto no es el mismo que conocí y ya yo no soy tan dulce como solía ser; ambos hemos cambiado nuestros temperamentos al estar juntos, ahora parecemos más bien, ser causa de incomodidad el uno para el otro.

Este fue el momento crucial de Lorena para recuperar su alegría natural, la vitalidad que había perdido y dejar atrás la angustia permanente que el día uno de la relación inició con un pequeño grano de arena y que con el tiempo se había acrecentado a un enorme saco de arena.

Lorena se dio cuenta que el error que había cometido, había sido dar inicio a esa relación, no porque Luis Alberto fuera mala persona o ella lo fuera; sino porque Lorena, con su forma de ser y su personalidad, con ese alma libre, no encontraba su realización en el proyecto de vida de pareja.

Lorena descubrió que a lo largo de sus años; cada vez que comenzaba una relación de noviazgo, perdía la alegría. Más adelante descubrió, que incluso al intentar involucrarse con alguien sin tener una relación seria, también perdía su vitalidad.

¿Por qué Lorena había perdido la alegría? Porque su proyecto de realización personal no era la vida de pareja.

Al final, Lorena se sintió mejor, porque reconoció que en la vida soltera, estaba su alegría.

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Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

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