
Profesor Robin,
He comprendido al deseo inerte que por tanto tiempo me acompañó sin yo conocerlo y como consecuencia, sin poder evitarlo. Esa clase la he completado con éxito; sin embargo, existe dentro de mí un impulso latente. Es como un deseo ambiguo que palpita de vez en cuando en mi mente; son resonancias constantes que parecen incitar a envolverme en el deseo interte.
Quisiera que usted me hable un poco sobre esto que le estoy explicando y me diga cómo lidiar con ello.
Gracias y quedo atento a sus comentarios.
Bruno

Mi querido Bruno,
Gracias por tener siempre la confianza de manifestarme tus luchas internas y permitirme brindarte la ayuda que puedo en la medida de mis capacidades. Reconozco que eres un alumno ejemplar; tienes una capacidad admirable de interiorización y discernimiento sobre lo que va sucediendo en tu interior.
Esto que mencionas como impulso latente me parece algo muy común en el ser humano. Te recuerdo que no somos seres racionales; somos seres emocionales que razonan. Por lo tanto el corazón (emociones) decide y la razón justifica; es decir, ten presente que en tu mente siempre van a primar las emociones e instintos, pero eso que se manifieste dentro de ti pasará por la oficina de prensa (la razón) que procesa esa manifestación.
Las estructuras más profundas del cerebro en donde se encuentra el sistema límbico, tienen que ver más con las emociones. Por otro lado, en las partes más externas se puede ver más que nada áreas que manejan el aspecto racional. Con esto te quiero dar a entender que los impulsos latentes que mencionas y que están más relacionados con las emociones, siempre estarán allí. Lo crucial en esto es la manera en que proceses esos impulsos con el uso de la razón.
Espero haber respondido a tu inquietud. Para cualquier otra consulta, estoy a la orden.
Atentamente,
Profesor Robin
