
La vida sigue y no se va a detener por nada en este mundo. Hubo de pronto una experiencia que causó una explosión de sensaciones hermosas. Eso es maravilloso; pero ¿adivina qué? La vida continúa y por más que quisieras detenerte en lo bonito de lo experimentado, sería truncar el flujo natural de la existencia.
Tuviste una experiencia sumamente desagradable que lamentas con mucho pesar en el corazón. ¿Adivina qué? La vida seguirá y ese trago amargo será olvidado con el tiempo; por lo que corresponde seguir trazando el camino de la vida.

No vale la pena estancarse en el pensamiento de lo que fue, porque mientras te trabas, el tiempo seguirá su curso y envejecerás sin percatarte de las maravillosas novedades que se encuentran en cada momento presente.
Camina, anda, recorre, ve tras aquello que la vida te quiere enseñar en cada mañana, atardecer y anochecer.
La vida es maravillosa y vale la pena caminar junto a ella y sonreírle en todo momento para que ella nos responda con otra sonrisa.
