Etapa de transición

Me siento en una etapa de transición. El paso de la dependencia emocional, a la trascendencia afectiva. Todo cambio genera agitación pues, se sale de una zona en la que había cierto acomodo; se sale de la antigua área de confort, para establecerse en un nuevo y mejor terreno, uno más amplio que brindará una mayor libertad al ser.

Los afectos siguen siendo necesarios, es lo normal; sin embargo, ahora no han de determinar las consecuencias internas del ser.

Independencia emocional, creo que es vital para el adecuado funcionamiento de la persona. Por otro lado, acompañada de esa autonomía, creo que debe estar arraigada la actitud de servir y proyectarse en favor de las personas con las que se convive.

Así se puede llegar a esa cúspide de bienestar, con la dupleta de la independencia emocional y la proyección en el servicio. La primera, permite vivir en libertad y la segunda, llena el corazón recargándolo de vitalidad.

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Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

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