Querer sin poseer

Te quiero y me siento tentado a querer poseerte, pero sé que de ser así, no sería amor, sino deseo puro sin desenfreno.

Soy un ser muy apasionado y me encanta amar y querer. Junto con esta inclinación hay un impulso instintivo que trato de canalizar para que no se vaya por un camino diferente.

Te deseo, es la verdad; pero también te quiero de verdad, como quiero a cada persona por el simple hecho de ser persona.

Arde en mí una llama de pasión que, como tormenta, sopla a todas partes abrasando el aire alrededor.

Señor, ¿para qué has encendido este fuego ardiente en mí? ¿Qué propósito tienes con esto?

Yo no lo sé, pero como siempre te digo, sobre todo cuando no entiendo nada: «Que se haga tu voluntad».

Avatar de Desconocido

Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

Deja un comentario