
Creí que había metido la pata, que me había desviado del camino; y resulta ser que voy por la ruta correcta. ¿Cuál es el indicativo de que así es? porque tengo paz en la conciencia. Lo que parecía una alerta, no fue más que un simple susto por el miedo a algo que no existe.
Lo decía anteriormente: «después de la tormenta viene la calma». En ocasiones mi interior se vuelve un desastre natural con grandes olas, huracanes, relámpagos y perturbación a gran escala. Pero la persistencia es lo que permite descubrir qué hay al final del sendero; es lo que ayuda a ver la realidad.
La doctora Marian Rojas Estapé ha hablado sobre el «estado de alerta», que se activa en el ser humano cuando identifica un peligro (real o imaginario); y que este genera una serie de cambios bioquímicos en el organismo, como la generación de cortisol en el cerebro, lo cual crea tensión porque te prepara para la batalla o huida. Básicamente, un miedo que te active el estado de alerta, aunque sea imaginario, genera una reacción equivalente a encontrarte con un león.
Bueno, eso me ha pasado muchas veces a lo largo de mi vida. No sé si lo sabes, pero yo soy una persona que suele ser impulsiva, algo ansiosa y a veces pienso demasiado, lo cual en ocasiones me hace crearme ilusiones y consecuentemente me genera reacciones biológicas como lo descrito por la doctora. Marian.
Algo que practico actualmente para no dejarme llevar por falsas alertas, es simplemente esperar, seguir mi vida y dejar que el miedo y la angustia pasen sin ponerles barreras; cuando es falsa alarma, así como vienen se van. Entonces me he dado cuenta que la clave es ser paciente y permanecer cumpliendo con mis compromisos diarios, sin interrumpir la fluidez de mi vida cotidiana, aunque el terror me carcoma por dentro. Es fácil decirlo, pero no hacerlo. Aún así, es posible porque yo lo he logrado vencer.
La vida es muy hermosa siempre y cuando no le quite partes. No puedo quitarle a la vida lo negativo y quedarme solo con lo que me gusta de mí y de la realidad. Creo que la vida se disfruta plenamente cuando se vive de forma integral tanto el momento de amplias matices de colores, como el momento de tonalidades grises de la vida.
