
Me considero un hombre muy soñador, con gran ilusión por la vida, lo cual me hace vivirla con entusiasmo.
Una de las cosas que me suele pasar debido a esta forma de ser, son las ensoñaciones. Sueño mucho despierto, creando de forma inconsciente, escenas o sucesos que no han ocurrido, los cuales generan en mí reacciones emocionales como si fueran reales.
Estoy escribiendo esto al mismo tiempo que lo estoy descubriendo. ¿No te ha pasado? ¿Que escribiendo vas encontrando respuestas sobre ti?
Las ensoñaciones, a lo largo de mi vida, me han hecho meterme en compromisos y situaciones de las cuales después me he arrepentido. Pero como dice aquel dicho popular del filosofo: «conócete a ti mismo».
Definitivamente que la única manera de tomar las mejores decisiones en la vida es conociéndose a uno mismo; de manera que pueda uno saber qué le conviene y qué no, qué realmente le da plenitud y qué le absorbe la vitalidad.
Hoy me comprometo a vigilar más mis momentos de ensoñación para no confundir la realidad con la fantasía.
