
- ¿Qué sientes Roderic?
- Tengo un susto.
- ¿A qué se debe?
- No sé si estoy haciendo lo correcto al emprender ese negocio.
- ¿Cómo te sientes al respecto de lo que conlleva ese negocio? ¿te sientes preparado? ¿Crees que te llevaría a buen término este proyecto?
- Doctora, la verdad creo que sí me llevaría a buen término; aunque mi abuelo duda y me ha advertido que ese negocio puede terminar mal. Estoy en un dilema sobre si le hago caso a mi abuelo o si sigo mi intuición.
- ¿Qué te dice tu intuición?
- A pesar del susto que me genera la incertidumbre del futuro, mi corazón me dice que siga adelante con el plan, que no tenga miedo; y la verdad doctora, a pesar del temor que me embarga, hay una clara convicción en lo profundo de mi ser que me dice: ¡Avanza!
- Entonces Roderic, creo que tienes clara tu respuesta y decisión sobre lo que harás.
- Sí doctora, voy a avanzar con este emprendimiento, contra mis miedos y dudas, seguiré, porque tengo una certeza muy arraigada con respecto a esto.
