Tú sabes que está mal

Tú sabes que está mal y, aún así, lo haces. Sabes que no es lo correcto, pero tu necedad te mantiene en el lugar donde no deberías estar. 

Así como tienes determinación para hacer cosas buenas, tienes la misma para desviarte y quedarte fuera del sendero que te corresponde.

No hay que dar grandes explicaciones, las cosas son como son. Tú sabes que estás mal.

Sí, yo sé que estoy mal. Sé que estoy haciendo algo que no quiero. No justifico mis  acciones porque sé que no son las correctas. 

Realmente estoy cansado de siempre estar bien; por eso, quiero estar mal también. ¿Seré masoquista? Sí, puede decirse así.

Yo estoy mal porque quiero estarlo, quiero sentirme mal por un tiempo. Quiero alejarme del camino que me corresponde. Estoy mal porque ese es mi deseo.

Padre, tú sabes que estoy mal, porque quiero estar mal.

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Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

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