Autosabotaje

Cuando era más joven, tenía la tendencia a invalidar mis propias ideas. De pronto se me venía un pensamiento sobre algo que podría realizar, pero, de forma automática me decía: “No es buena idea, a mí no se me ocurre nada que funcione”. Probablemente, la idea era maravillosa, pero yo no me veía capaz de hacer algo bien. 

Mi costumbre era la de desaprobar todo lo que pensaba y no confiaba en mis palabras ni en mis acciones, pensando que siempre terminaría siendo una persona mediocre y sin relevancia. Esto me llevaba a tener altos niveles de frustración, porque yo quería que los demás me dieran la valoración que yo no me daba; pero, irónicamente, aunque otros me aprobaran, yo no estaba conforme nunca. Claro, como dice la Palabra de Dios: “Ama al prójimo como a ti mismo”. Era fundamental que yo me amara y a partir de allí, todo fluiría; no dependería de la aprobación externa, puesto que tendría una autoestima alta y sólida.

El autosabotaje es algo que puede suceder a la persona con mucha regularidad; pero sobre todo, cuando uno no recibe la valoración de sus palabras y acciones desde la temprana edad. Creo que la autovaloración, el autoestima y la seguridad de sí mismo se adquieren en la educación y la crianza en el hogar. Cuando eso falta en el núcleo familiar, es muy difícil adquirirlo afuera, aunque hay sus excepciones de personas que no habiendo recibido aquel refuerzo en el hogar, de alguna manera tienen una capacidad de resiliencia que les ayuda a sobreponerse a las contrariedades y terminan siendo personas con mucha autoconfianza, seguras de sí mismas y con mucho éxito personal y profesional.

Independientemente de todo, cuando uno tiene el hábito de autosabotearse, es imprescindible ir a la raíz del problema; analizar por qué se tiene la tendencia a desaprobarse. 

La forma que considero más eficiente para resolver estos temas es la ayuda de un profesional de la salud mental. Fundamentalmente de esta forma, se pueden ir abriendo esas puertas del inconsciente, en donde se ocultan aquellas heridas que están causando la reacción automática del autosabotaje.

Cuán importante es aprender a valorarse y validarse a uno mismo para poder vivir en plenitud y rendir adecuadamente en los distintos ámbitos de la vida. Ojalá que cada persona que pase por esas experiencias difíciles, pueda encontrar la salida de esas duras circunstancias. Lo importante es saber que todo tiene solución si se busca la ayuda en el lugar correcto.

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Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

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