¿Por qué estoy inconforme?

Me preguntaba anoche ¿por qué me sentía inconforme con la vida? No me sentía satisfecho con mi existencia. Después descubrí que la inconformidad venía de la tristeza que sentía y de la cual no había sido consciente. Descubrí que mi corazón estaba lastimado por un suceso que ocurrió días atrás.

Cuando caí en cuenta de eso, dije: “Me permitiré estar triste y sentirme así como estoy, inconforme. Es verdad que no me gusta sentirme mal, pero reconozco que no siempre voy a estar con el mejor ánimo.

A veces uno quisiera que todo saliera de acuerdo a sus planes y pronósticos, pero la vida es impredecible; y no todo va a ser siempre como uno espera.

En medio de las circunstancias de bajón de ánimo, he descubierto que, como decía Santa Teresa de Jesús: “Todo se pasa, la paciencia todo lo alcanza. Sólo Dios basta”. He parafraseado desordenadamente y solo un extracto de esa bella oración de esa grandiosa Santa. Pero, en esa cita me centro porque, han sido muchas las veces que he pasado por desánimo; pero al final, esos bajones pasan y llega un nuevo amanecer y, con este, se dibuja una sonrisa renovadora en mi rostro.

Algo que me permite levantarme después de caer en la tristeza, es la certeza de que Dios tiene el control y que Él es mi Padre. Él nunca me deja solo y estoy en sus Manos. Por eso cito esa frase de Santa Teresa de Avila: “Solo Dios basta”.

Seguramente tendré otros momentos de inconformidad en mi vida, pero sé que así cómo vendrán, se irán, porque siempre triunfará la certeza del amor de Dios que me acompaña.

Avatar de Desconocido

Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

Deja un comentario