Una extraña felicidad

Paz en medio de las sacudidas de la vida.

Siento algo diferente, como nunca antes me había sentido. Hay paz sobreabundante dentro de mí, aún cuando ha tocado enfrentar y resolver varias situaciones problemáticas. En un momento dado surge estrés en medio de dichas circunstancias, pero cuando llega la noche y me acuesto para dormir, resulta que me encuentro con el corazón apaciguado, sereno y lleno de fe.

La paz que siento es diferente a la que he experimentado antes, ahora hay más profundidad en este sentimiento. Porque antes los acontecimientos adversos desmoronaban la tranquilidad de la mente y el corazón. Pero ahora esos inconvenientes se han vuelto una experiencia más que toca vivir sin conectarse necesariamente con mi estado emocional calmado y confiado.

Anoche esperaba sentirme intranquilo por una serie de sucesos complicados que ha tocado enfrentar recientemente. Sin embargo, fue todo lo contrario; más bien, sentí un estado de ánimo bajo, pero no de desánimo, sino como un llamado de mi cuerpo, a descansar. Ese estado me facilitó dormir plácidamente.

Estoy aprendiendo a vivir plenamente cada estado de mi cuerpo, mente y alma, sin ninguna alteración extraordinaria, más bien con aceptación y abandono, confiando en el flujo de mi vida, teniendo siempre presente a Dios, la Virgen, los Ángeles y Santos.

Avatar de Desconocido

Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

Deja un comentario