CONEXIÓN CON DIOS

Desde mi experiencia, considero que hay muchas maneras de conectar con Dios, a través del prójimo, la Eucaristía, Jesús en el Santísimo, la oración, los rezos, los acontecimientos de la vida en el día a día, etc.

Pero quiero centrarme en una forma muy personal y particular, que me causa fascinación. Conectar con Dios a través de la conexión con uno mismo, es decir, entrar en mi interior, en un espacio de silencio y recogimiento.

Hoy en día, vivimos rodeados de mucho ruido por doquier, los carros, la música, la televisión, el celular y así como esos, interminable cantidad de cosas; y nos hemos acostumbrado a la bulla, a tal punto, que nuestro interior se vuelve una réplica de lo exterior, un mar de bullicio, que no nos permite entrar en ese momento de silencio interior.

Dicen algunos profesionales de la salud mental, que el cerebro produce la mente y, la mente produce los pensamientos. Claramente, no podemos controlar lo que pensamos, ni detener la aparición de pensamientos. Explican que la mente produce, diariamente, miles de pensamientos. Entonces dirás, ¿cómo dices que se puede entrar en un silencio interior, si no puedo dejar de tener pensamientos?

La clave está en lo que hago con esos pensamientos que surgen. Supongamos que estoy sentado en mi habitación, con los ojos cerrados y una tormenta de ideas que surgen en mi cabeza; a partir de allí, tengo dos opciones, fijarme en cada uno de esos pensamientos o, simplemente dejarlos pasar, que así como vengan, se vayan. Ahí está el factor clave, los pensamientos surgirán, pero yo no me identificaré ni pondré mi atención en ninguno de ellos; simplemente, dejaré que pasen de largo. Esto permitirá conservar la serenidad, independientemente de lo que surja, no es fácil, pero es un proceso que se puede ir aprendiendo con la práctica y repetición. Y pueden haber días muy buenos y, otros en los que por nada del mundo logra uno centrarse.

Los momentos en los que recomiendo tener ese espacio sagrado, son en la mañana apenas uno se levanta o, justo antes de dormir. En el primer caso, lo considero ideal, puesto que acabas de levantarte y la mente está serena y, en la noche, puesto que como consecuencia, esto podría brindar un mejor descanso.

Lo que comento aquí, son cosas que, no solo he aprendido, sino que he experimentado. Esos espacios de interiorización, me permiten tener una mejor disposición a la hora de orar y dirigirme a Dios, pero también de escucharlo en la paz de la conciencia y el corazón.

¿Te animas a hacer la prueba?

ELLA ES MI MADRE

Ella es María, mi Madre, la Madre de la humanidad, que ha asumido con gran amor, la misión que Jesús le encomendó, acogernos en su corazón y, con su ternura maternal, abogar por cada uno de nosotros.

Me siento tan feliz y pleno de saber que María está conmigo, guía mis pasos, me cuida y está atenta a todo lo que yo necesito.

Te amo tanto Madre, no te imaginas lo mucho que te amo (tal vez te subestimo al apostar que no imaginas cuánto); te siento tan presente en mi vida. Hace muchos años comencé a rezar el rosario; me propuse rezarlo durante un año sin parar y, se puede decir que cumplí mi propósito.

Con el pasar del tiempo, dejaba el hábito de rezar y volvía a retomarlo. Ya hacía un buen tiempo que había dejado de rezarlo; pero, increíblemente, siempre vuelvo a ti, Madre. Hoy me tienes de vuelta rezándote, porque comienzas a hacerme falta tarde o temprano.

María, eres mi amor, eres mi corazón, eres mi dulzura, te quiero y te amo tanto, que las palabras no alcanzan para describir esto que siento por ti.

Que podamos descubrir todos, el gran amor que nos espera en los brazos y el regazo de María, nuestra Madre, recostémonos en su pecho, esuchemos los latidos de su corazón, esos que laten por nosotros; y dejémonos abrazar y amar por ella, que se muere por consentirnos.

¿QUIÉN SOY?

¿Te has hecho esa pregunta alguna vez? Algunas veces me he catalogado como un aventurero emocional; estoy acostumbrado a explorar mis emociones en la cotidianidad, aquellas cosas que experimento internamente en diferentes circunstancias. Podré parecer un freaky, pero el mundo interior me parece un espacio infinito de oportunidades.

Teniendo a Dios en la ecuación de la intimidad del corazón y la conciencia, esto se vuelve mucho más ameno y plenificante. En lo personal, indagando en mi identidad, a pesar de que vivo solo, no me siento solo. En inglés hay dos términos para la soledad: «loneliness» y «solitude», la primera hace alusión a quien se siente solo; la segunda se refiere a quien, estando solo, no siente soledad.

Uno puede sentir soledad estando acompañado, y sentirse acompañado estando solo. Te preguntarás, ¿qué tiene que ver todo esto con quién soy? Pues, precisamente, esa solitud, contribuye a conocerse a sí mismo profundamente.

Creo que no hay una respuesta correcta y definitiva para la pregunta ¿quién soy? Lo que sí creo, es que tener una idea cercana de tu identidad integral, te ayudará a mantener una mejor relación contigo mismo.

Te comparto la concepción que tengo sobre quién soy yo: «soy un ser que existe por la Gracia de Dios, a quien Dios puso en este lugar, espacio y tiempo, para cumplir un Propósito establecido por Él. Este ser que soy, solo le corresponde soltar las riendas de su vida y poner la voluntad y existencia en las Manos del Padre».

Sí, lo sé, tal vez la definición de quién soy, suene algo soñadora y elevada, pero como te decía, creo que no hay respuesta correcta o incorrecta, sino que la subjetividad entra en juego ante esa pregunta.

Cada uno interpreta una misma realidad de forma diferente, creo que lo importante es que dentro de esa interpretación, haya armonía con tu propio ser y puedas fluir como el río, dejándose llevar por la fuerza superior que todo lo ha creado y para quien existe.

La milla extra

Hace unos días, estaba haciendo mi rutina de ejercicios, y comencé a hacer sentadillas. Cuando llevaba una cierta cantidad de repeticiones, me comenzó a arder el músculo, y pensé, en este momento no debo detenerme, más bien, ahora es que está comenzando a hacer efecto el ejercicio y tengo que seguir con las repeticiones.

Frente a ese suceso, me vino a la mente esta frase: «la milla extra». Es necesario recorrer esa milla extra en el ejercicio, sobre todo si se quiere tener verdaderos resultados.

¿No es así también en la vida? Dar una milla extra en los gestos de generosidad, de desempeño laboral, de atención con lo seres queridos y de caridad y amor con el entorno social.

No es suficiente hacer lo que hay que hacer, es algo extraordinario y sumamente valioso, recorrer la milla extra, haciendo y procurando en todo, el bien de los demás, así como hemos de hacerlo hacia nosotros mismos.

Dice Jesús: «ama al prójimo como a ti mismo». Es decir, atenderte, escucharte y darte un buen trato, para proyectarlo después hacia afuera.

¡Atrévete a dar la milla extra!

LO ABSURDO EN APARIENCIA

Miro hacia mi exterior y veo caos. Pienso, ¿será necesario que yo sea parte de la catástrofe que se manifiesta?

En ese mismo momento, miro hacia mi interior y veo un gran nudo, al parecer, difícil de desatar. Pienso, ¿Sería prudente esforzarme por arreglar el caos exterior, teniendo un asunto sin resolver en mi interior?

Lo que sucede dentro de una mente, una conciencia, un corazón, puede parecer absurdo en apariencia, sobre todo, cuando se contrasta con dificultades sociales presentes y palpables, las cuales siguen teniendo una gran importancia, sobre todo, si hay actos injustos.

El ser humano está llamado a luchar por sus derechos y está muy bien que se haga algo para detener la ola de injusticias.

Ahora bien, hay una lucha, todavía más trascendente y de donde nacen todas las causas que pueden llevar a la construcción de «puentes» o «muros». Me refiero a la lucha interior, la relación con tu niño interno, aquel pequeño asustado, herido y lleno de experiencias que le han marcado de muchas maneras.

Pareciera absurdo pensar en dedicarse con mayor esfuerzo a la conquista de la paz interior, en vez de la exterior. Pero, alcanzando la reconciliación interior, se propagará, a traves de la propia vida, una «luz» que multiplicará ese sentido de paz a los de tu entorno.

Lo absurdo en apariencia, no lo es, «cultivar el corazón y la mente», y mejor aún, cuando allí dentro, haces a Dios presente. 

Exploración de emociones

Soy un explorador, que se lanza a la aventura de la experiencia, buscando escudriñar las emociones que surgen, en los distintos escenarios de la vida. De pronto, nacen reacciones incómodas, ante una decisión, un pensamiento o una circunstancia fortuita; me pregunto, ¿qué es esto que he sentido?

En ocasiones, salgo de mi zona de confort, no porque quiera, sino porque una fuerza exploradora en mí, se manifiesta para descubrir la raíz de mis pulsiones emocionales. Qué fácil sería mantenerse permanentemente en la zona cómoda, pero esto imposibilitaría a uno crecer y madurar.

La vida y el evangelio mismo, nos invita a incomodarnos de vez en cuando, porque solo así, descubriremos el origen de muchos estados vitales en nosotros, algunos en los que tenemos heridas por sanar, miedos por superar y desafíos que enfrentar.

Hay que ser valiente para hacer siempre lo correcto, aunque a veces, en este proceso de crecimiento, lo que creamos correcto, realmente no lo sea; pero las equivocaciones y errores, son parte de la vida. No vale la pena dejar de vivir y tomar acción, por miedo a equivocarnos. Tal vez, solo intentándolo puedas descubrir que aquello que creías bueno, realmente no lo es; y puedas así, poco a poco, ir enderezando esa conciencia torcida.

Atrévete a vivir, busca siempre actuar haciendo el bien, y si te equivocas, solamente, miralo como una oportunidad de aprendizaje, endereza el camino y corrige aquello en lo que te hayas equivocado. No pienses que equivocarse es igual a fracasar. El fracaso, es el error vestido de culpa. No te llenes de culpa, toma las fallas como una lección, enmienda los errores y, sigue adelante.

Mundo blanco y negro

Madison,

El mundo está cambiando de color, de lo complejo a lo simplificado, de los colores múltiples, a los neutrales. Dicen que el amarillo es el color de la alegría, el verde, de la esperanza y, así los demás colores, cada uno con su significado.

Ahora bien, ¿qué representaría el dúo de colores blanco y negro? ¿simplicidad? ¿neutralidad? Yo creo que el blanco y negro es un alto en las emociones, no es negativo, ni positivo, solo es quietud, donde el tiempo y el sonido se detienen.

¿Qué hay en medio de un sí y un no? ¿un tal vez? Yo creo que en medio, hay un vacío, una nada en donde se genera la incertidumbre sobre cuál de los dos lados tomar.

Cuando todo se vuelve blanco y negro, hay dos opciones interiores, rechazar el suceso (decir no), o aceptarlo (decir sí); y es más difícil decir sí. Cuando todo se vuelve matices de colores, pasa igual, aunque en estas ocasiones es más difícil decir no.

Pero, ¿que pasaría si no decimos sí o no? Tal vez, lo crítico está en las respuestas, pero, ¿si no hay respuesta? Tal vez todo fluya con naturalidad.

El mundo podría colorearse con infinidad de emociones o, decolorarse en la neutralidad o escaces de las mismas, pero, aún así, el planeta seguirá girando y, no esperará una respuesta, por lo que, no hay necesidad de responder, solo fluir con él.

IMPULSO NATURAL

Mi querido Roderick,

He examinado, detenidamente, la muestra que me enviaste y, he llegado a una conclusión. Esa pulsión contradictoria de la que me hablas, no es lo que tu crees. Realmente no es un impulso contradictorio, más bien, es un impulso natural.

Allí el factor clave es, que desaprendas la concepción que tienes sobre esa pulsión; mientras lo mires como algo perjudicial o negativo, vas a quedarte estancado en la carrera del hamster, no llegarás a ningún lado. Sin embargo, siendo conciente de que simplemente se trata del funcionamiento natural de tus neuronas, permitirás que la corriente fluya y que tu inconsciente y consciente confluyan como una unidad, aportando el uno al otro y, otorgándote una madurez cada vez mayor, con respecto a la integridad de tu ser.

Roderick, estás a un paso de alcanzar el estado supremo de consciencia, esta es tu última prueba, para que comiences a recorrer el verdadero camino de la vida plena. Sé que vas a salir vencedor y, que este conocimiento que te brindo, te caerá como anillo al dedo.

Con cariño, tu hermano,

Albert.

IMPULSO CONTRADICTORIO

Albert, he realizado el estudio de mi genoma y mi organismo de forma generalizada, he entrado en modo ZEN y he escudriñado hasta lo más recóndito de mi consciencia. En el viaje hacia mi mundo interior, encontré una pulsión que activaba neuronas forzadamente, para que me impulsen a llevar a cabo acciones que contradicen mis principios y convicciones.

Las investigaciones demuestran que mi inconsciente está influyendo activamente en mis decisiones y, tardíamente reacciono, cuando ya he tomado un impulso contradictorio. Necesito que me ayudes a descubrir la raíz de esta pulsión forzada que, en ocasiones, me domina.

Uno de los efectos secundarios de estas pulsiones, es que, después de haber tomado una acción opuesta a mis convicciones, se genera una tensión crónica en las redes neuronales que me apresan y me centran en la tribulación.

Necesito que analices las muestras que te he enviado, para que, con mente clara y objetiva, demos con la raíz de esa pulsión y podamos, si no erradicarla, entenderla y encausarla, de manera que, en vez de un enemigo, se transforme en un aliado.

Quedo atento a tus comentarios,

Tu amigo,

Roderick

Guerra adentro, pero no afuera

El siguiente escrito, fue tomado del diario de un joven, que manifiesta su experiencia con el trastorno bipolar. Me comentaba que este contenido que me comparte, es la experiencia del estado llamado «hipomanía» que es una pequeña manifestación que roza la euforia, pero, que no llega a ese grado porque los medicamentos le regulan la condición, para que no llegue a los extremos.

Me decía que, aún con los medicamentos, existen leves subidas (hipomanías) y, bajadas (depresiones), pero las mismas se manifiestan en grados mínimos que pasan desapercibidos para los demás. Es decir, que no son impedimento para que él pueda llevar a cabo sus labores cotidianas.

A continuación el escrito que él ha querido compartir:

Ahora mismo hay un jolgorio adentro, no es alegría, no es una emoción específica, es exaltación emocional, una mezcla de destellos multicolores. Pero, recuerda que la guerra es adentro, no afuera. Afuera está como siempre está, normal, cada armada está ocupada en lo suyo, sin siquiera preocuparse por lo que estás pasando en tu interior, porque ellos también tienen sus circunstancias interiores.

Hay una persona que sí está al tanto porque, tú se lo comunicas y ella escucha, comprende y te da aliento diciendo: «vas a estar bien».

Lo importante es que sabes que la guerra es adentro y no afuera, así que, lo que se ha de hacer es dejarla fluir dentro sin crear una más, afuera.

Esta redacción demuestra que, cada persona, independientemente de que tenga una condición patológica o no, están enfrentando muchas veces, conflictos internos, de los cuales, nadie se da cuenta. Muchas veces me planteo el por qué algunas personas, te atienden o responden de mala gana, con amargura y mal trato; en esos momentos, me pongo a pensar que, esa persona puede estar pasando por circunstancias muy difíciles, por lo cual, es importante tener un poco de comprensión y tolerancia, sin responder con violencia o malas expresiones.

Cuán importante es la paciencia, no responder impulsivamente a las circunstancias de nuestro día a día. Como decía Viktor Frankl: «Se puede privar al ser humano de todas sus libertades, menos de la libertad a elegir con qué actitud responderá a las circunstancias de la vida».