¿Qué hace el miedo?

El miedo es un ilusorio enemigo algunas veces.

El miedo no es real; o mejor dicho: es tan real como tú se lo permitas. Cuando es grande, es capaz de inmovilizarte y bloquear el flujo natural de tus pensamientos, volviendo torpes tus acciones.

En una ocasión, había un alpinista escalando una alta montaña en Los Alpes. Poseía gran experiencia en aquello y tenía todo el equipo necesario para una escalada exitosa hasta la cima. Aunque, el único factor desfavorable era que sus implementos estaban bastante desgastados.

Este alpinista ya llevaba un gran avance escalando; sin embargo, no podía comprobar qué tanto le faltaba porque nevaba fuertemente y no se lograba divisar hacia arriba ni hacia abajo.

Este alpinista iba haciendo los enganches de seguridad en la medida que subía. De pronto, hizo una mala movida y resbaló, cayendo con gran velocidad por un buen rato. Uno tras otro se fueron soltando los desgastados enganches hasta que uno de ellos aguantó lo suficiente y este hombre quedó colgando.

Allí estaba nuestro alpinista colgado, en medio de una gran nevada en la que no divisaba ni si quiera sus manos. Se sentía muy débil para reincorporarse y pensó que moriría allí.

De pronto, este hombre casi congelado del frío, escuchó una voz en su interior que le decía:

Corta la soga.

Al escuchar esto pensó que estaba alucinando y teniendo un pensamiento suicida. Pero otra vez escuchó en su conciencia esa voz que decía:

Corta la soga.

Al oírla por segunda vez, pensó:

No puedo soltar la soga, si lo hago, caeré al vacío y moriré.

Por tercera vez escuchó a la misma voz:

Corta la soga.

Aquel hombre pensó:

No la cortaré, sería una locura.

Un día después, llegaban al pie de la montaña unos alpinistas. Era una mañana soleada. Al acercarse, vieron a un hombre congelado colgando a un metro de distancia del suelo.

Nuestro amigo murió por miedo a cortar la soga.

Este cuento lo tomé prestado, pues no lo cree yo. Pero a pesar de que se basa en hechos que difícilmente estén cerca de nuestra realidad cotidiana e incluso con algo de fantasía, quiero rescatar unas cuantas cosas de esta historia ficticia:

1. El miedo desmedido puede impedirnos ponernos en acción cuando nos corresponde hacerlo.

2. Generalmente, el miedo está basado en cosas que jamás pasarán o que no existen.

3. Si el miedo nos domina, puede evitar que pensemos con claridad y nos hace sordos a nuestra conciencia y criterios propios.

Los miedos generalmente se desarrollan con base en experiencias pasadas. Por ejemplo: cuando era niño me encontraba en un área boscosa y estando allí, me mordió un perro. En el futuro, cuando entre a un bosque, me comenzaré a alterar; porque mi mente relaciona automáticamente el bosque con el perro y la mordida.

Ahora bien, ¿Qué remedio hay para vencer el miedo?

Existen varios, principalmente acudir a un psicólogo puede ser el mejor remedio. Adicionalmente hay una práctica que también ayuda, la cual menciona la Dra. Anabel González, psiquiatra española:

Una de las formas de superar el miedo es exponiéndote a aquellas circunstancias que lo ocasionan. En la medida que te expones a eso que te atemoriza, se irá gradualmente apaciguando ese temor; sin embargo, está claro que es un proceso difícil. Pero, si por el contrario, evitas en todo momento esa situación que te da miedo, se irá haciendo más difícil enfrentarlo en el futuro. Pues se irá acrecentando el temor.

Yo confieso que antes me daba mucho miedo hablar en público, temblaba a más no poder. Por lo tanto, durante muchos años estuve en situaciones en las que me tocaba leer en público, hacer de presentador e incluso hacía videos que publicaba en internet. Al principio era como un bloque frente al público y ante la cámara; comenzaba a sudar, temblar, se me esfumaban las palabras que iba a decir y era vergonzoso. Pero, en la medida que lo seguí haciendo, fui perdiendo el temor y comencé a agarrar tanta confianza que ahora me siento como pez en el agua cuando estoy frente al público o ante la cámara grabando.

Si tienes miedo a algo y sientes que es incontrolable, acude a un profesional y si te atreves, enfréntalo cada día y poco a poco. Una vez escuché en una película animada a un lobo que le decía a un perro: Si llegas a tener miedo, actúa como si no lo tuvieras. Es decir, no te detengas de hacer algo bueno o necesario, por el miedo. Aunque sea difícil, hazlo a pesar de ello. Así, poco a poco verás que el miedo va desapareciendo.

Se vale pelear. Carta de Platón a Aristóteles

Hago la salvedad que esta es una historia ficticia con el fin de enseñar de forma entretenida, una teoría que aprendí de un profesor de Corrientes Filosóficas.

Mi querido Aristóteles,

Eres el alumno más destacado que he tenido y hoy quiero darte un consejo edificante que será de necesario uso durante muchos debates que vayas a encarar. Solo recuerda, mi querido alumno, que cuando tengas un argumento que defender, debes tener pruebas y bases sólidas que lo respalden. De lo contrario, será una pérdida de tiempo y un vano esfuerzo.

Primero que nada: cuando te enfrentas en una discusión con otra persona que defiende una opinión contraria a la tuya; ten presente que al igual que tú, esa persona también tiene (o más bien debería tener) fundamentos sólidos que respaldan su argumento. El centro de atención siempre será el tema en discusión, nunca te vayas al campo personal atacando verbalmente a la persona.

Cualquier refutación que vayas a hacer, debe ser hacia el tema y no a tu contraparte. Por ejemplo, la otra parte puede decir: en el período de invierno, cuando hace un sol implacable en la mañana, es señal de que va a llover en la tarde. Por otro lado, tu dirás: No es así, no siempre que haya un sol implacable en la mañana, será señal de que va a llover en la tarde.

El tema central es: el pronóstico climático de lluvia condicionado por el clima soleado en la mañana. Todo esto en el período de invierno.

La contraparte defiende a favor de la teoría y tú en contra. Acompañado del argumento, cada uno presentará las pruebas teóricas que respaldan lo planteado.

Reitero: se vale pelear por tu argumento, sin entrar nunca en el campo personal. Si el contrario termina estando en desacuerdo con tu teoría, no puedes decirle ignorante, inútil o cualquier otro denominativo. Puesto que tanto él, como tú son libres de creer lo que decidan creer.

Ahora bien, ¿cómo puedes sacar provecho de esa discusión? Teniendo claridad sobre la finalidad de una discusión entre partes opuestas.

Te diré primero cuál no es el propósito de aquel debate:

El propósito no es convencer a la otra persona, ni imponerle tu idea; mucho menos es el propósito, decirle que está equivocada.

Ahora te diré cuál es el verdadero propósito, que teniéndolo claro, te servirá para sacar el verdadero provecho de aquello:

El propósito es simplemente presentar sus argumentos contrarios para que escuchando una perspectiva diferente a la tuya, puedas enriquecerte con lo que te sirva de la contraparte y viceversa. Tal vez, no cambies tu opinión, pero algo (aunque sea muy pequeño) aprenderás del punto de vista de otro debatiente. Fuera de eso, lo que no te sea de utilidad, lo desechas.

Mi querido Aristóteles, como conclusión te puedo decir que cuando defiendas tu verdad, pelea por ella. Pero pelea sin ofender ni lastimar a quien se opone a tu teoría. Nunca pierdas de vista el tema central.

Tu maestro,

Platón.

Mamá, mi alma está llena

Mamá, mi alma está llena de alimento nutritivo; rico en proteínas, carbohidratos, vitaminas, hierro y calcio. Estoy bien alimentado y mi alma produce cosquilleos en mi cuerpo por la gran satisfacción que posee.

Mi corazón rebosa de agua mineral, está completamente hidratado y con los electrolitos necesarios para su óptimo funcionamiento. Madre, mi corazón hidratado produce una abundante alegría interior.

Mamá, estoy lleno de agradecimiento, buen humor, amor, silencio y contemplación. No me hace falta nada más que proyectar todos esos nutrientes hacia mi entorno.

Madre, en un momento me pregunté ¿Qué es la felicidad? Y pensé: la felicidad es tener el alma y el corazón bien nutridos con alimentos virtuosos que los enriquecen hasta envolver al ser humano con un manto de paz y serenidad plenas.

Mamá, mi alma está llena, llena de acciones edificantes y propósitos de bondad y amor incondicional y sin medidas para los que me rodean. Pues ¿Qué sentido tendría la vida si no se proyecta en el servicio a los demás, procurando siempre el bien común?

Madre, descubrí que una vida dedicada únicamente a la propia complacencia, se extingue en la decepción y la tristeza. Sin embargo, una vida dedicada tanto al propio bienestar como también al bienestar de los demás, es una vida que fructifica inevitablemente hasta transformarse en luz para quienes le están alrededor.

Descubriendo tu potencial

Tranquilo, no pierdas la calma. Haz comenzado a desvelar tu potencial, pero te falta mucho por descubrir; por el momento has realizado cosas admirables. Pero vendrán días en los que harás cosas inimaginables.

Tienes un largo y maravilloso camino por delante; sí, tienes derecho a emocionarte, pues en la medida que vayas desmantelado tus virtudes, vas a ir realizando obras más grandes de forma gradual.

Ahora mismo, con el ritmo que llevas de tu vida, sólo hace falta que sigas caminando y tengas paciencia; todas las piezas del rompecabezas de tu destino van a ir posicionándose en su debido lugar.

Siéntate a ver como el Padre dirige tu vida y tu voluntad hacia el camino de la victoria definitiva.

Qué belleza es ver la obra del Omnipotente ejecutarse de forma tan natural y fluida; qué espectáculo es ver como Él dirige la barca de tu vida.

Qué alivio es estar en sus Manos, ser tú el dueño de tu voluntad y tus acciones, pero teniendo al Espíritu que las dirige. Eso no tiene precio.

Eres como el río: simplemente fluyes al son de la Voluntad de Dios.

Papá, rompí el ciclo

Papá, escucha, tengo una noticia para ti: Me liberé del ciclo de la esclavitud a las pasiones; he cumplido mi condena y el juez me ha dado la libertad de aquella prisión repetitiva.

Papá, en la prisión me dijeron las autoridades que mi buen comportamiento acortó mi plazo de condena, por lo cual ahora disfruto de la refrescante brisa que procede del oriente.

Mi alma grita: ¡LIBERTAD! ¡LIBERTAD! Las cadenas que me ataban y que habían lastimado tanto mis antebrazos y tobillos, se han soltado; y ahora es tiempo de sanar y disfrutar de una vida completamente divertida.

Papá, mira qué feliz me siento; no esperaba poder salir de este ciclo que consumía mi espíritu y mis ganas de vivir. ¡He resucitado papá! He resucitado del autocastigo y la auto imposición que mi inconsciente me causaba; porque traje mi inconsciencia a mi consciencia y pude modificarla.

Hábitos de comportamientos nocivos eran mi pan de cada día y los veía con normalidad; ahora tengo la facultad para ver aquel mal que me consumía y decirle: No gobernarás más mi vida.

Es hora papá, es hora de vivir en la plenitud de mi esencia y bienestar.

¿Por qué Lorena no va alegre?

Lorena se pregunta: ¿Por qué no vivo alegre? Ya han pasado ocho meses en los que Lorena vive bajo una presión interior que pareciera impuesta por ella misma, pero no logra controlar este sentimiento para sentirse mejor. Es algo frustrante, ya que, usualmente, ella ha sido una chica entusiasta y con un excelente sentido del humor.

Lorena se vuelve a preguntar: ¿Por qué no voy alegre? Resulta que Lorena, precisamente perdió su alegría justo después de haber empezado su noviazgo con Luis Alberto. Ella decía que Luis Alberto le parecía muy atractivo y se la pasaba bien con él, riendo y disfrutando de su compañía.

Lorena se preguntaba: Si la paso bien con mi novio, ¿por qué me nace la idea de que precisamente esa relación es la que me ha hecho perder la alegría? El tiempo pasaba y en la medida que transcurrían los meses, el ambiente en la relación se volvió más turbio, las discusiones eran más frecuentes y comenzaba a haber irritabilidad por parte de ambos. Cualquier pequeño detalle era detonante para una fuerte discusión.

Lorena se sentó a pensar en la situación que vivía: ¿Qué está pasando? Ya Luis Alberto no es el mismo que conocí y ya yo no soy tan dulce como solía ser; ambos hemos cambiado nuestros temperamentos al estar juntos, ahora parecemos más bien, ser causa de incomodidad el uno para el otro.

Este fue el momento crucial de Lorena para recuperar su alegría natural, la vitalidad que había perdido y dejar atrás la angustia permanente que el día uno de la relación inició con un pequeño grano de arena y que con el tiempo se había acrecentado a un enorme saco de arena.

Lorena se dio cuenta que el error que había cometido, había sido dar inicio a esa relación, no porque Luis Alberto fuera mala persona o ella lo fuera; sino porque Lorena, con su forma de ser y su personalidad, con ese alma libre, no encontraba su realización en el proyecto de vida de pareja.

Lorena descubrió que a lo largo de sus años; cada vez que comenzaba una relación de noviazgo, perdía la alegría. Más adelante descubrió, que incluso al intentar involucrarse con alguien sin tener una relación seria, también perdía su vitalidad.

¿Por qué Lorena había perdido la alegría? Porque su proyecto de realización personal no era la vida de pareja.

Al final, Lorena se sintió mejor, porque reconoció que en la vida soltera, estaba su alegría.

Del diario de Darío: El dinero y yo

El dinero y yo tenemos una relación, un poco íntima. Cuando está conmigo, me siento seguro, relajado y despreocupado; cuando me falta su presencia, estoy, en primera instancia, tranquilo, pero al momento de necesitarlo, me empiezo a sentir un poco ansioso.

El dinero y yo, somos buenos amigos, aunque no estoy apegado a él; no es la prioridad de mi vida, pues, considero que hay cosas más importantes que él. También sé que no es posible vivir una vida con sustento y una condición estable de vivienda y supliendo las necesidades básicas, si no está el dinero.

Algunos matan por el dinero, otros roban por el dinero, otros estafan por el dinero, otros sienten vacío con tanto dinero; unos tienen escaso dinero, otros tienen lo necesario y otros tienen de sobra. La moneda es redonda así que rueda, yendo y viniendo, el dinero va y viene.

¿A qué quiero llegar con todo esto? El dinero es idispensable para sobrevivir, pero no es lo más importante; gravísimo error sería darle la mayor importancia a él. Que podamos trabajar honestamente por el dinero, sin dejar que este nos envicie y nos convierta en adictos a él; porque esto traería desgracias para nuestras vidas. El que solamente le importa el dinero por encima de todo lo demás, es peligroso; porque puede llegar a hacer cosas muy perjudiciales para sí mismo y para quienes le rodean.

Prefiero darle la mayor importancia al amor, el compañerismo, la solidaridad, la familia, los amigos y una vida honesta y moralmente correcta. Prefiero enfocarme en hacer el bien, sin mirar a quién. Trabajar responsablemente para ganarme mi dinero honradamente y verlo simplemente como mi recurso para vivir cada día de mi vida como debe ser.

Él siempre está agradecido

Michael agradece cada día de su vida, por todas las circunstancias que le acontecen; sea algo bueno, sea algo neutro o algo aparentemente malo, Michael siempre agradece. Las cosas no necesitan tener sentido para él sentirse lleno de gratitud.

Hace poco, Michael perdió a su esposa; su corazón se hizo pedacitos y entró en un período de duelo muy difícil, puesto que ese era el amor de su vida, la amaba como nunca había amado a una mujer. Michael se sentó una tarde en la mecedora de su terraza y guardó silencio. Se detuvo a escuchar su entorno: el canto de las aves, la suave brisa que acariciaba su rostro y el sonido de las ramas de los árboles que se mecían con el viento.

Después de un buen rato de silencio, Michael se dijo a sí mismo: Estoy muy agradecido por todo el tiempo que pude compartir con mi esposa antes de ella partir. Michael encontró un motivo para agradecer, incluso en ese momento tan difícil. Él sabía que ella no iba a volver, pero agradecía todos aquellos momentos que vivieron juntos y el amor que se manifestaron el uno al otro. Todo aquello había quedado impreso en su memoria y esto mantendría viva a su esposa en el corazón.

Michael me dijo en una ocasión: Hay situaciones en la vida que no podemos controlar, se salen de nuestras manos; y cuando pasan situaciones muy difíciles como la pérdida de un ser querido, nos comenzamos a preguntar: ¿Qué hubiera pasado si las cosas hubieran sido diferentes? ¿pude haberlo evitado? Y este tipo de preguntas lo único que hacen es prolongar e intensificar el dolor. Sin embargo, he llegado a la conclusión de que las cosas de fuerza mayor pasan porque así tenía que ser. La vida muchas veces no tendrá sentido para nosotros, pero es la vida y en ella sucede hasta lo menos pensado.

La vida no tiene sentido, pero el sentido se lo da uno mismo con la actitud que adopte ante ella.

Michael continuó agradeciendo cada día, por las situaciones que iban sucediendo en su vida, desde las más hermosas, hasta las más difíciles, porque él sabía que todo tenía su razón de ser aunque él no lo entendiera en algunas ocasiones.

«Todo lo permite Dios para el bien de los que lo aman.» Romanos 8, 28.

Algún día todo acabará

Toda vida se acaba en algún momento; nadie estará en esta tierra para siempre. ¿Eres consciente de que tienes un tiempo limitado de vida? ¿Cuánto tiempo? No hay forma de saberlo; tal vez, treinta años, cuarenta y cinco, veinte, ¿quién sabe cuánto?

¿Qué piensas cuando caes en la cuenta de esa realidad? Te diré lo que yo pienso: La vida es un momento fugaz, noventa años no son nada; a mí no me preocupa pensar que algún día voy a morir, más bien me alegra saber que esta vida no es para siempre.

Con mayor razón, espero hacer buen uso de mi tiempo de vida, ofreciendo mi mejor rostro, la más grande sonrisa, los actos más generosos, la escucha atenta, los consejos más reconfortantes, el desempeño más eficaz y las palabras más alentadoras.

Qué aburrido sería vivir infinitamente aquí en la tierra, enfrentando problemas a resolver eternamente. Más bien, me genera un gran alivio saber que algún día los problemas terrenales terminarán para mí. Así que mientras tanto, me enfoco en vivir la vida con plenitud, empatizando con los que me rodean.

¿Qué sentido tiene esta vida, si no es proyectándose en el amor incondicional y desinteresado por el prójimo? Que lindo debe ser envejecer y mirar hacia atrás a tu propia vida, llena de recuerdos gratos por haber sido un alma generosa siempre.

Cuando mueras, estarás ausente físicamente, pero dejarás en el mundo el legado de lo que ofreciste a quienes convivieron contigo y que quedaron después de ti: hijos, hermanos, amigos, conocidos, etc. Lo que eternamente prevalecerá es lo que hayas dejado en los corazones que te rodeaban.

¿Qué legado quisieras dejar aquel día que ya no estés? ¿Cómo te gustaría ser recordado?

¿Qué cambiaría de mí si pudiera?

What is one thing you would change about yourself?

No cambiaría nada. La persona que soy, tanto con mis virtudes, como mis defectos, me ha hecho vivir innumerables experiencias dulces de gozo y experiencias amargas que también han sido de mucho provecho porque me han ido forjando y ayudando a crecer integralmente. No cambiaría nada, porque si mi vida no fuera como lo ha sido, no sería quien soy hoy. Y soy muy feliz siendo quien soy hoy.