El problema de la obsesión

La obsesión es una fuerza que arrastra a la angustia permanente y expulsa tu humanidad, para convertirte en un simple animal de impulsos físicos. Es un monstruo que te impone una idea fija sobre algo en específico: como una persona, un pensamiento, prejuicios, deseos intensos, en fin, un sin número de cosas que te hacen perder la noción del presente y te sumerge en la oscuridad de una sola idea fuerte y latente en tu mente; tan intensa que produce incomodidad y desesperación.

Cuando alguien se obsesiona extremadamente por una persona, puede llegar hasta a matarla, por la fijación tan grande que tiene por ella. El peligro de obsesionarse es que te saca de la realidad e incluso de la coherencia y prudencia; llevándote a hacer cosas inapropiadas para llegar a obtener eso sobre lo cual se tiene esa fijación enfermiza.

Ten mucho cuidado con la obsesión; no te apegues a nada ni a nadie a tal punto que se pueda volver una adicción. Ama, sé tú, socializa, vive intensamente tu relación con tu pareja, familia, amigos, equipo de trabajo, etc. Pero sin apegos; porque los apegos a cosas o personas, tarde o temprano te pueden hacer una mala jugada; ya que las cosas y también las personas son cambiantes.

Igualmente, por ejemplo, quien adquiere un apego a lo material como por ejemplo, el dinero, volviendo esto el centro de su obsesión, puede llegar a realizar actos ilícitos o estafas con tal de conseguir dinero; porque ese se vuelve su dios, su fijación enfermiza.

Ya lo ves, las obsesiones y fijaciones enfermizas no traen nada bueno; vive feliz en plenitud, pero sin apegos.

El fruto del trabajo bien hecho

¿Qué puede dar mayor satisfacción que una jornada de trabajo bien trabajada, dando todo de sí y cumpliendo con todas las tareas previstas? Trabajar eficaz y eficientemente es producto de la pasión por lo que se hace.

¿Es necesario que Alberto trabaje en lo que le gusta para disfrutarlo y rendir al máximo? ¿Quién dijo esa mentira? No es el lugar en el que trabaja, es su actitud. La actitud no cambia dependiendo de tu entorno o posición laboral; la actitud la llevas contigo en todo momento y circunstacia.

¿Crees que María no podrá alcanzar las metas establecidas por su jefe si no trabaja en aquello para lo que se preparó académicamente con tanta emoción? ¿Quién te dijo tal falsedad? María, no te desesperes ni desilusiones; puedes hacerlo si tienes la actitud adecuada.

Obviamente existen profesiones que no se pueden ejercer si no se tiene la aptitud; es decir la capacidad y preparación académica para ejercerlos, por ejemplo, en el campo de medicina no puede ejercer una persona que no haya estudiado para ello. Para ser abogado, no serás admitido si no tienes tu carrera de derecho; no puedes ser psicólogo clínico si no estudiaste la carrera a fin y obtenido tu debida idoneidad.

Pero aquí no estamos hablando de esos casos en particular; estamos hablando de trabajos y labores que generalmente requieren de actitud y deseo de aprender; que necesitan de la disposición de acertar sin envanecerse y equivocarse sin enfurecerse.

El gran éxito está en una actitud de trabajo disciplinado, responsable, perseverante y con entusiasmo. La mayor satisfacción es ver los frutos de un trabajo bien hecho, con amor, con ganas y pensando en el bien de tu equipo, de la empresa y de los clientes. Porque tu mejor referencia de trabajo no es lo que hables de ti, sino los resultados que logras ejerciendo tu labor.

Es un hombre libre de ataduras

Luis Eduardo lo logró; finalmente es un hombre libre de las ataduras que él mismo había creado, se liberó de las cadenas de los prejuicios, inseguridades, deseos primitivos y del qué dirán. Ahora solamente quiere disfrutar de su nuevo estado de vida sin mirar atrás; enfocado en lo que le espera adelante y feliz por cada momento y experiencia que va enfrentando.

Luis Eduardo dejó de estrellarse contra las olas del mar; ahora aprendió a surfearlas, se ha vuelto un surfista experto y se mueve al ritmo del mar. Ahora deja al río fluir y no le tira piedras a la corriente; se sienta a contemplarla y disfruta de la naturaleza de los acontecimientos de cada día.

Luis Eduardo alcanzó un sueño: la felicidad de ser un hombre realizado interiormente; esta es tu hora Luis E. Se llegó la oportunidad de liberar todo tu potencial y explotar tus talentos, virtudes, carisma y la Gracia con la que tu Padre te bendijo.

Tu alma grita: ¡LIBERTAD! y se regocija en la brisa que acaricia su piel, disfruta la comodidad de la grama sobre la que se recuesta y se toma la divertida tarea de imaginar formas de objetos, personas y animales con las nubes que contempla; así es Luis Eduardo, así es. Lo lograste; pero no fue solo, sino con la ayuda de aquellos que te aman. Por lo tanto, ese corazón agradecido es producto de tantas personas que piensan en ti y constantemente interceden para que alcances tu realización plena.

Luis Eduardo, muy bien, lo lograste. Tu mirada ya no está muerta; ahora tu mirada está llena de vitalidad y eres un hombre nuevo. Sí Luis Eduardo, eres libre al fin.

Cuando encuentras tu lugar ideal

El que encuentra su lugar ideal es como el navegante que encontró una isla llena de tesoros; encontró su propia realización.

¿Cuál es aquel anhelo que tienes y que si alcanzaras pudieras decir que ya tienes todo lo que necesitas? ¿Es acaso una pareja? ¿Es un trabajo? ¿Es un estado de vida? ¿Es un cambio de actitud?

No importa lo que sea; lucha por ese sueño que te inspira y que despierta el fuego de la pasión en ti. Persevera incansablemente para alcanzar aquella meta por la que tanto corres. Que nada ni nadie te detenga; porque cuando llegues al final de tus días, no tendrás remordimientos por no haber luchado por tus sueños, sino que tendrás la satisfacción de haber mantenido la firmeza y determinación para avanzar hasta haberlos cumplido.

Nunca lo olvides, tú puedes lograr todo lo que te propongas; ten fe y si crees en Dios, pídele aquello que deseas, pero ponte en acción y pelea por ese proyecto.

Toma tu arco y flecha y apunta al sol, esa es tu meta; pero si disparas y no le das al sol, pero sí a una estrella, puedes estar satisfecho, que aunque no era exactamente el sueño que aspirabas, alcanzaste a tener un gran logro en tu vida.

Sé perseverante; y si la meta alcanzada no es exactamente la que esperabas, no te preocupes, ten presente que a veces no conseguimos lo que queremos en la vida, sino lo que necesitamos.

Ella quiere trascender

Maria Luisa quiere trascender; no se conformará con la mediocridad, la rutina o la normalidad. Ella está dispuesta a ir más allá de lo acostumbrado; quiere dar un salto de fe y aventurarse en la tierra de lo novedoso y desconocido.

Maria Luisa quiere transformar su mundo, para que así, se transforme su entorno; ella sabe lo que quiere soltar y lo que quiere sujetar, no va a conformarse con una forma de vida cotidiana.

Es hora Maria Luisa, es hora de ir más allá de tus hábitos y costumbres, es momento de trascender a una vida renovada por el amor y el fuego de la pasión por vivir.

No temas Maria Luisa, tienes todo lo necesario para crecer y pasar a una nueva y mejor etapa de tu vida. No esperes más; tú puedes lograr lo que te propongas, eso sí, cuando surge en ti la determinación de hacer algo, ten presente que requerirás disciplina y compromiso. Pero tienes la capacidad, tienes las virtudes y talentos para alcanzar tus sueños.

Maria Luisa quiere trascender; dice que está cansada de girar en el mismo círculo vicioso, quiere romper con los vicios y las actitudes inertes, para enfocarse de lleno en las acciones que edifiquen su alma. Porque si se dedica atención de calidad, así mismo como ella trascenderá, lo harán quienes la rodean, iluminados por su luz.

Vamos Maria Luisa, es hora de trascender.

Cuando la vida lo acorraló

Hace muchos años llegó ese momento en el cual Dionisio no veía para donde llevar su vida; se sentía en un callejón sin salida en el que no había luz de esperanza, todo estaba oscuro, turbio y le causaba mucho miedo.

Aquellos momentos en los que la vida parece acorralarte y dejarte sin alternativas esperanzadoras en tu vida, son realmente tormentosos. En algunos momentos de su adolescencia, Dionisio anhelaba suicidarse para acabar con sus penas, lo intentó varias veces, pero no lo logró.

Años después en esa etapa de adolescencia y adultez, seguía sin esperanza, pero a pesar de ello, algo le hacía permanecer en la lucha diaria; no volvió a intentar acabar con su vida, pero sí llegaba a tener muchas ocasiones con tristeza de muerte; ya no atentaba contra él, pero le pedía a Dios que cuando se durmiera en la noche, no volviera a despertar.

Que difícil es vivir una vida así, deprimido, agotado, rendido ante las circunstancias vitales. Qué difícil es vivir cuando no encuentras motivos para hacerlo. Pero a pesar de todo ello; aunque la vida lo acorraló y se encontraba ante la espada y la pared, permaneció firme. Cayó, lloró, se levantó; volvió a caer, le dió ataque de pánico, se levantó; volvió a caer, se agobió, se levantó; cayó de nuevo, quiso quedarse ahí y morir, volvió a levantarse sin ganas; cayó de nuevo y volvió a levantarse.

Hasta que aquel ciclo interminable de desdicha y dolor hizo metamorfosis, se transformó en todo lo contrario; y lo que antes era tinieblas, ahora era luz; lo que era miedo, ahora era valor; lo que era tristeza, ahora era gozo; lo que antes era inseguridad, ahora era fe. Todo se transformó, la larva se transformó en mariposa; el pichón se transformó en águila, el pequeño se transformó en un león. Toda la tristeza y desgracia que había acumulado dentro de sí, se convirtió en la mayor alegría y dicha que pudiera existir.

Ahora él era un hombre nuevo, era él, pero mejor. La mejor versión de sí y en continuo progreso y evolución. El pobre moribundo se transformó en un ser lleno de vitalidad, ansioso por compartir esa vitalidad con toda la raza humana y la faz de la tierra.

Ese muchacho alcanzó la autenticidad.

El ansia de ayudarla

Existe un impulso varonil natural de ayudar a la mujer que nos necesite:

No se preocupe señorita, yo le ayudo.

Estoy para servirle.

Ni se levante que yo me encargo.

Señora tome mi asiento.

Es el sentido común del hombre que ejerce la caballerosidad (aunque algunos dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos). Pero debería ser, por lo menos, un comportamiento natural del varón.

A veces hay hombres que ejercen esa caballerosidad, pero con malos deseos o esperando algo a cambio de aquella mujer a la que amablemente ayuda; es el hombre que está lleno del deseo inerte; él no quiere simplemente ayudarla, él quiere conseguir algo de ella y mientras no lo consiga, utilizará la máscara de la gentileza para ocultar su mirada muerta.

Cuando este hombre consiga extraer el elixir vital de esa mujer, entonces se quitará la máscara y causará una gran desilusión a aquella muchacha que había visto en él a un príncipe azúl; y ese príncipe azúl resultó ser un pirata.

Hay en cambio, otro tipo de hombres que brindan toda la ayuda necesaria a la mujer de una forma totalmente desinteresada; ellos no esperan nada a cambio, simplemente les educaron correctamente y ellos dejan brotar su naturaleza caballerosa para brindar la asistencia que requieran. Y esta gentileza auténtica se brinda a todo tipo de persona; desde la mujer más anciana hasta la más joven; desde la más agraciada hasta la menos agraciada.

No hay necesidad de recompensa, porque la recompensa es saber que se está haciendo lo correcto. La finalidad no es beneficiarse de la persona a la que se ayudó; la finalidad simplemente es hacer todo el bien posible a quien se le puede ayudar.

De eso se trata el amor y la amabilidad real; de servir al prójimo, sin esperar nada a cambio; mi premio es saber que vivo bajo lo que dicta mi conciencia siendo fiel a ella siempre.

La sencillez del humilde

¿Qué es ser humilde? Primero que nada, ¿qué significa la palabra humildad? La palabra humildad, procede del latín: «humilitas» y saca su raíz de «humus», tierra. Este término invita a pensar en algo inferior al raz del suelo.

Viendo este término más en la línea de la virtud, consiste en reconocer las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo a este conocimiento.

¿Por qué se puede decir que el humilde es alguien sencillo? Es alguien sencillo, pero no por ser pobre es humilde y no por ser rico se es presuntuoso. Pues hay personas que son pobres pero a la vez son muy egocéntricas o egoístas y, sin embargo, hay personas que son ricas, pero a la vez son muy dadivosas y filántropas.

Ahora bien, retomando la pregunta: ¿por qué una persona humilde es sencilla? Porque quien es humilde se conoce como es, no solo por las cosas buenas, sino también por sus cosas malas; esta persona no se infla en el orgullo, porque sabe que es un ser humano igual que los demás, con la misma dignidad que las otras personas. Por lo tanto, esto la hace también más empática con las necesidades y las realidades que viven los que le rodean.

La sencillez del humilde le lleva a ponerse al mismo nivel de los seres humanos en su entorno, nadie está por abajo de él, pero tampoco por arriba de él, porque así como reconoce sus debilidades también reconoce sus virtudes y las de los que están a su alrededor.

Sí, te invito a ser sencillo, humilde, con los pies bien puestos sobre la tierra, consciente sobre tu origen y tu realidad propia de ser humano, para que puedas tener la misma consideración y compasión con otros como la tienes contigo.

La presunción del vanidoso

¿Quién presume de su belleza y por qué lo hace? ¿Necesita aprobación del resto para sentirse completo? Puede que la necesidad de demostrar lo que tengo o la belleza que poseo esté arraigada a la necesidad de sentirse importante. Tal vez, fruto de una baja autoestima que no me permite ver por mí mismo la dignidad y belleza interior que poseo.

¿Eres consciente del valor que tienes como ser humano? Si eres hermosa en apariencia, está muy bien lucirla con elegancia y buenos atuendos, pero ¿es ese tu fundamento de vida? Sería triste que tu vida estuviera centrada en la apariencia; pues te perderías de la oportunidad de ir a lo profundo y esencial de la vida humana.

¿Te mantienes en forma? Excelente, y ¿por qué no usar ropa que se ajuste y te permita mostrar la musculatura que has adquirido? es buena idea. Pero, ¿es eso lo más importante para ti? ¿aparentar? ¿o simplemente te gusta verte bien y estar saludable? La vida es para vivirla y disfrutarla; pero más importante es sobre qué la estás fundando.

El dinero, las apariencias y el lujo son agradables y si hay oportunidad de disfrutarlo, sería fenomenal sacar provecho de ello, con la conciencia y mente fundamentada en lo más importante: la dignidad humana y el amor por los que caminan contigo.