Para mí, una de las grandes maravillas de este mundo es hacer reír a las personas, darles una dosis de alegría con buen sentido del humor. ¿Acaso la vida no se disfruta más estando alegres?
Sé que no siempre se puede estar así, puesto que la vida con todas sus circunstancias puede traer desgracias, momentos de luto y tristeza que también han de ser vividos como corresponde. Considero que ser feliz no es estar siempre alegre, pero sí creo que se puede buscar el lado esperanzador de cada situación en la vida. Como dicen por ahí: ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío? Yo respondería: Lo veo por la mitad, pero estoy agradecido porque por lo menos tengo medio vaso de agua.

Cada persona carga con toda una historia de vida llena de experiencias agradables, neutrales y otras que hubieran preferido no vivir. Por lo tanto, ¿no les parecería oportuno darle a las personas una razón para olvidar aunque sea por un momento lo que en algún momento dado les agobie y darles una razón para reír?
El Dr. Mario Alonso Puig, cirujano y conferencista español, explicaba que reír, aunque fuera forzadamente, produce en el cerebro una sustancia llamada oxitocina. Este químico estimula el cerebro de tal manera que produce sensaciones agradables de bienestar, entusiasmo y vitalidad. Es la sustancia del amor, como algunos les dicen, puesto que también se produce cuando la persona se enamora.
Así que reír y hacer reír está recetado para una buena salud física y mental.
¡Ya lo sabes!







