
Tolomeo sentía que algo le faltaba, había un vacío dentro de su corazón y pensaba que sólo podría llenarlo sembrando y cultivando una flor en su jardín. Muy entusiasmado se fue a la primera tienda que vió y preguntó si vendían plantas, que buscaba una planta con flor; la señora le dijo que sí, que vendía las mejores plantas con flores de la ciudad. Rápidamente Tolomeo escogió la primera que le mostró aquella vendedora, pagó y se la llevó. Una vez llegado a su casa, sacó la planta del pote y la sembró en el jardín trasero de su casa.
Tolomeo se sentó en una mecedora y respiraba un aire de gratitud y satisfacción por haber conseguido lo que se había propuesto, tener una bella flor en su jardín; ahora sí se iba a sentir pleno y feliz. Pasaron los días y la flor seguía allí, parecía que no pasaba el tiempo sobre aquella planta puesto que con el transcurrir de los días, semanas y meses la planta seguía exactamente igual. Tolomeo la regaba cada vez que veía que estaba seca la tierra. De pronto se sienta a pensar que aún sentía aquel vacío en su corazón. Miraba la flor y se preguntaba qué había pasado, si lo que tanto anhelaba para ser feliz se cumplió. Tenía que ser feliz y su corazón no estaba satisfecho.
Tolomeo se puso muy triste y comenzó a dejar de regar la flor, pasaba el tiempo y esta permanecía igual. Un día Tolomeo estaba en su mecedora como era de costumbre y miró la flor detenidamente; se percató de que algo había cambiado en ella. Dio unos pasos hasta estar muy cerca de la misma y se percató que la flor se había transformado en papel, ahora era una flor de papel. Tolomeo entendió que la ilusión de su felicidad por medio de la flor fue una falsedad y una simple fantasía.
De pronto Tolomeo lo entendió todo y comenzó a brotar de su corazón un inmenso girasol que lo cubrió por completo. Descubrió que la flor que le daría la plenitud estaba en él, y fue en ese momento en el que el vacío de Tolomeo se llenó y vivió feliz de ahí en adelante.

muy bonita reflexión muchas veces buscamos la felicidad en lo externo cuando la felicidad la tenemos en nuestro corazón ❤️ y alma. Dios nos da esa felicidad que todo el tiempo buscamos hay que fijarnos en lo bueno y misericordioso que es.
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¡Así mismo es hermano mío! Un abrazo
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