Cada día un problema/reto/circunstancia nuevos

cityscape and dramatic yellow sky
Photo by Fernando Paleta on Pexels.com

Recuerdo aquel día en el que mi gran preocupación era haberme enredado en una relación que sabía que no iba para ningún lado y en la que ya había avanzado considerablemente. En otro momento mi inquietud fue a nivel familiar, en otra ocasión, a nivel profesional; otra vez fue el tema de la salud física; en algún otro momento, la salud mental. Hoy, las responsabilidades asumidas.

No importa el momento de mi vida en el que me encuentre, siempre he tenido algo de qué preocuparme. Todo va bien, hay serenidad, alegría y gusto por la vida; pero, de momento en momento, surge algo que enciende las alarmas mentales que ponen al ser humano en estado de alerta. Eso me pasa, es gracioso; cuando salgo de una situación complicada que se logra resolver, viene una cumbre de alivio, satisfacción y gratitud. Pero no hace falta que pase mucho tiempo para que nazcan otras circunstancias que vuelven a despertar esos miedos que habitan en la mente.

Me desespera un poco cuando me pasa esto, que comienzo a tener esa experiencia de tribulación interior. Tal vez no lo expreso ante los demás; pero lo percibo cuando mi apetito se vuelve voraz. Gracias a Dios no es algo que me pasa con mucha frecuencia, por lo que compenso esas flaquezas ocasionales con una buena dieta alimenticia cuando tengo la fuerza para dominar mis instintos, que es casi siempre.

Y aquí estoy yo, desahogándome en medio de mis luchas contra mis sombras y mis impulsividades.

Sea como sea, seguimos adelante, dando la cara a la vida y sin vacilar ni un solo momento; miedo habrá, pero rendirme, nunca. En Manos de Dios estoy, y con Él, hacia adelante voy.

Avatar de Desconocido

Autor: Cuentos de una ciudad real

Un historiador de la cotidianidad.

Deja un comentario

Descubre más desde Cuentos de una ciudad real

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo